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Atracción y Adquisición




























El market mapping, o mapeo del mercado de talento, es una investigación que identifica dónde se encuentran los profesionales que podrían responder a una necesidad de contratación y qué condiciones influyen en la posibilidad de atraerlos.


Su utilidad aparece cuando una búsqueda necesita contrastar sus supuestos. La empresa puede tener claro qué desea contratar, pero desconocer cuántos profesionales reúnen esos requisitos, en qué organizaciones trabajan o si la propuesta resultaría atractiva para ellos.
La pregunta excede la existencia del perfil. También importa si es razonable encontrarlo y contratarlo con el presupuesto, la ubicación y el plazo disponibles.
Antes de investigar el mercado, conviene precisar qué resultados se esperan de la contratación. Un requisito como “diez años en el sector” puede responder a una necesidad concreta, pero también puede haberse conservado de una búsqueda anterior sin revisar su pertinencia.
El análisis del puesto permite relacionar las tareas con las competencias necesarias para realizarlas. Aplicado al mapeo, esto exige distinguir las condiciones indispensables de aquellas que admiten alternativas. Si se solicita experiencia en una industria específica, debe quedar claro qué conocimiento aporta y por qué sería difícil adquirirlo durante la incorporación.
Sin esa definición, obtener pocos resultados puede llevar a flexibilizar el requisito equivocado o a mantener una restricción que excluye profesionales pertinentes.
El alcance del market mapping depende de la decisión que se necesita tomar. Puede servir para revisar las empresas de procedencia, contrastar la compensación o examinar una combinación de responsabilidades poco habitual.
En una búsqueda concreta, conviene revisar los siguientes aspectos:
El análisis debe mostrar qué está limitando la búsqueda. Una lista extensa de nombres, sin esa interpretación, ofrece poca orientación sobre cómo continuar.
La información pública permite identificar posibles candidatos, pero deja preguntas abiertas. Los perfiles profesionales muestran cargos, trayectorias y habilidades declaradas. Esa información sirve para orientar la investigación, aunque no equivale a una comprobación del dominio profesional.
Mencionar una herramienta en el currículum no demuestra cuánto se domina. Haber dirigido equipos tampoco permite concluir cómo se manejarían los desacuerdos en otra organización. Estas cuestiones requieren evaluación posterior.
La disposición a cambiar de empleo también debe confirmarse. Un profesional identificado puede estar interesado, necesitar condiciones diferentes o preferir permanecer donde está. La falta de respuesta a un mensaje deja esa pregunta sin resolver.
Conviene, entonces, distinguir entre perfiles localizados, personas contactadas y profesionales que expresaron interés. Incluso este último grupo debe pasar por la evaluación correspondiente antes de considerarse adecuado para el puesto.
Pensemos en un caso hipotético. Una empresa industrial busca una jefatura de mantenimiento para una planta fuera de Lima. Solicita experiencia en su misma categoría de producto, dominio de un sistema determinado y disponibilidad para trasladarse.
El mapeo encuentra pocos perfiles que reúnan esas condiciones. Al revisar otras industrias, aparecen profesionales que han gestionado equipos y problemas de mantenimiento comparables. Además, algunas personas consultadas señalan que considerarían el traslado si existiera apoyo de vivienda.
Estos hallazgos abren dos decisiones diferentes. El área técnica debe determinar si la experiencia en otra industria puede ser pertinente para la operación. A su vez, la empresa puede revisar si las condiciones de reubicación hacen competitiva la propuesta.
Ampliar las industrias de procedencia tendría sentido si se mantienen los conocimientos que la planta necesita desde el ingreso. El apoyo de vivienda solo sería una respuesta pertinente si el traslado está dificultando efectivamente la atracción.
El mapeo orienta esos ajustes. Todavía corresponde comprobar si las personas identificadas pueden asumir la responsabilidad del cargo.
Encontrar pocos perfiles no demuestra que el talento buscado no exista. Puede reflejar una combinación escasa de requisitos, pero también una búsqueda limitada a ciertas empresas, denominaciones o fuentes.
Antes de recomendar cambios, el informe debería permitir revisar cómo se llegó a la conclusión. Conviene registrar las fuentes utilizadas y la fecha del análisis, además de separar la información confirmada de las inferencias.
Las referencias salariales merecen el mismo cuidado. Un estudio general, una expectativa expresada por un candidato y una oferta aceptada aportan información diferente. Si solo se dispone de unas pocas conversaciones, corresponde presentarlas como indicios, sin atribuirles representatividad sobre todo el mercado.
Cuando los hallazgos justifican aceptar una brecha, debe precisarse qué falta desarrollar, en cuánto tiempo y con qué apoyo. Un porcentaje global de cumplimiento no basta. Carecer de un conocimiento indispensable desde el primer día tiene consecuencias distintas de necesitar familiarización con un sistema interno.
El valor del market mapping se concreta cuando permite decidir qué mantener, qué ajustar y qué investigar mejor. Puede respaldar una ampliación de la búsqueda o confirmar que los requisitos deben conservarse y que corresponde revisar otras condiciones.
Una conclusión útil explica qué se encontró dentro del alcance investigado y cómo afecta la contratación. La viabilidad de una búsqueda depende de la relación entre lo que exige el puesto, lo que ofrece la empresa y lo que se ha podido comprobar del mercado.
Descubre en nuestra guía información profunda de cada una de las acciones a tomar para formular un mapeo de talento y llevarlo a cabo de manera exitosa en su organización.
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